Mi nombre es Cristina Varas, soy estudiante de 2º  de bachillerato y este blog lo creé con la intención de subir un punto en la global que tan necesario está siendo en este curso de nervios y estrés. Al principio, he de decir que no había idea alguna para dar comienzo al blog y pensé que se me haría difícil sacar algo, pero después de ver muchos videos en Youtube y de preguntar a mi hermano (que es el que tiene un poco de idea de todo esto), conseguí llamar a la inspiración. 

 

Bueno, me gustaría contar un poco la relación que estoy teniendo con mi querido curso segundo de bachillerato y la selectividad que no deja de mencionarse ni un sólo día de clase. Ese primer día de instituto, 6 de septiembre exactamente, nos encontrábamos mis amigas y yo en el 'areto' del instituto mientras nos corría esa gota de sudor por la frente. Estábamos dadas de la mano mientras escuchábamos a quien le tocaba con quien en cada clase, y esperábamos que nos tocara en la misma. Sólo fueron unos 15 minutos pero siempre nos hemos puesto un tanto nerviosas (o mucho) en las presentaciones del primer día. Ahora miro atrás y veo esos días como si fueran ayer mismo cuando la famosa selectividad quedaba tan lejos aún. Hoy es 22 de abril, Semana Santa y como todos sabemos, vacaciones, pero a decir verdad, no siento que las esté disfrutando al máximo. Miro el sol desde la ventana mientras paso el tiempo haciendo el blog y preparándo los exámenes, y siento pena de no poder estar ahí afuera. Pero bueno, espero que el esfuerzo y el sacrificio tenga su recompensa. Es algo que desde el principio nos avisaron: 'este curso va a ser duro, y para sacarlo vais a tener que hacer algunos sacrificios'. Eso sí, ese 6 de junio, último día de selectividad afirmo que cogeré las vacaciones y el verano como nunca antes.

 

Finalmente quiero decir que me está llevando bastante tiempo terminar este blog pero he disfrutado haciéndolo, he aprendido cosas nuevas entorno a este ámbito y he conseguido plasmar con palabras mis pensamientos. En conclusión, ha merecido la pena el esfuerzo y el tiempo invertido pero eso sí, confieso que no lo hubiera hecho por mi propio querer.